Apple fue una empresa que parecía haber perdido la batalla de la relevancia frente a Windows y compatibles, ya que durante años, prácticamente nadie hablaba de esta marca, excepto en ámbitos profesionales del diseño gráfico y edición, donde sus equipos parecían haberse consolidado.
De un tiempo a esta parte Apple ha dado con la gallina de los huevos de oro para volver al público en general: se ha convertido en la empresa por excelencia de los caprichos digitales.
Con el auge del mp3 y de lo multimedia, Apple ha sacado varios productos que son adquiridos por personas de todas las edades y que se han convertido en iconos de la primera década del Siglo XXI.
La hazaña de Apple me recuerda al momento histórico en el se sacó el walkman: independiencia de movimiento, individualidad…
No obstante, la enseña de Steve Jobs partía con una dificultad: posicionar sus productos cuando ya existían infinidad de empresas que previamente comercializaban otros similares (los famosos mp3), incluso a precios mucho más reducidos.
¿Cuál ha sido por tanto el reconocimiento que Apple se merece? Haberse convertido en la referencia del mercado a pesar de lo anterior.
¿Cuáles han sido sus armas? Una gran empresa, un diseño vanguardista, un producto de calidad en su uso y haber convertido su catálogo en objetos que identifican una filosofía de vida.
De entre todos sus productos cabe destacar la Ipod, tanto en su versión nano (desde 149 euros), la miniversión versátil y minúscula shuffle de 1 gb (por 79 euros) y la Ipod originaria que ahora permite incluso la reproducción de video (desde 259 euros, en 30 y 80 GB).
Resulta curioso como la Ipod dispone de diversos complementos de utilidad, y acordes estéticamente con las líneas de la firma: brazaletes, altavoces, micrófonos, radiorelojes…
En la Apple Store podrás, además de comprar todos los productos de esta marca desde casa, consultar las novedades presentadas para esta primavera.
Por cierto, ya queda menos para el Iphone, que seguro que significará también un antes y un después en su industria.